lunes, 7 de abril de 2014

¡TRAS BEBERLA…DORMIRLA!



¡TRAS BEBERLA…DORMIRLA!

La luz entre la niebla, se formó de repente
el pececillo tierno, en un bebé mutó
y entre olores a drama escuchaba quejidos.
¡Por dios, que es ese ruido! yo me quiero volver,

Lo primero que hicieron fue azotarme las nalgas
en éste maremágnum que ellos llaman la tierra
más tarde maquinaban que hacer con mi figura,
mis antes mis después, mis quejas con mis lloros.

Sin grandes resultados manejaban con celo,
mi porvenir primero, luego mi devenir.
Yo siempre preguntaba. ¿A que he venido al mundo?

Vienes aquí a vivir ¡Oh, muñeca llorona!
Y desde ese momento, que venía yo supuse,
a beberme la vida ¡y tras beberla… dormirla!.

La Reyna Roja

NACÍ PARA MORIR



NACÍ PARA MORIR

En Madrid nací al mundo, no nací, me nacieron     
una noche invernal, lloraba blanca nieve;                 
mi carácter forjado con la fuerza del golpe                   
de endemoniadas diosas de la Patria y de Dios            

¿A qué llegué yo al mundo? A aprender a vivir            
y en ese aprendizaje siempre encontré una luz:          
retoños de mi cuerpo surgieron a la vida                      
otros por el camino, dejaron soledad,                   

He estado aquí y allí, quizás en cualquier parte,              
he luchado y perdido y luchado otra vez,                      
ya casi nunca miro las piedras del camino,   
  
la tierra prometida, ahora sé, que no existe.
Cuando llegue la hora  me iré con la estrellas,
yo sé porque nací, nací para morir.

La Reyna Roja



BLANCA PASTA



BLANCA PASTA

En el tronco que un día viajó la savia,
hoy viajan las palabras dejando huella,
sobre blanco papel, luce la bella
composición del verso y la poesía.

Metáfora que corre con cortesía
llenando de lirismo, de luz, y estrella,
la hoja donde entró la fantasía
dejando allí plasmada su epopeya.

Sobre la blanca pasta de la madera
se desliza despacio la suave pluma
engarzando con letras una quimera
que fluye por la mente, como la espuma.

Un sobre que de amor, guardo un soneto
que da a luz la pasión, en un boceto..

La Reyna Roja


EL AMANECER



EL AMANECER

Mariposas me vuelan en la mente
y buscan el camino,
que las lleve a una flor blanca y vacía
donde anidar las letras que concibo.
Perdida en  el verdor de la enramada
yo busco con delirio,
las hojas que la lluvia me ha robado,
las musas que he perdido.
Encierro soledad con los arpegios
de las letras sin ritmo,
en susurro, las rimas voy cantando
con el blanco papel como testigo .
Perdida entre la sombra,
la Silva que la vida a mi silencio,
pregunta ¿qué es poesía?
Poesía es el sol, la vida, el vino,
es el amanecer de un nuevo día.

La Reyna Roja

domingo, 6 de abril de 2014

BUSCANDO LETRAS



BUSCANDO LETRAS

Voy buscando las letras pero nunca las hilo,
las musas no iluminan y se guardan la horma
que me calce la idea, todo se me deforma
y en el papel en blanco me pierdo con sigilo.

Persiguiendo la forma sin encontrar estilo,
se evapora el estilo, pues no encuentro la forma,
me pierdo entre los vuelos sin encontrar la norma
y me abrazo al silencio del inculto pupilo.

No encuentro melodía que vuele por mi mente,
me confundo en el ritmo sin ver el pentagrama.
los sueños han volado, mi voz se pierde ausente.

Escondo entre las rimas al poeta naciente,
al soñador que intenta encontrar una llama
nadando en la poesía, bebiendo de su fuente.

La Reyna Roja



PIECITO


PIECITO

Al despertar de la niñez, perdí la pista
de Piecito, dinosaurio con nobleza,
que la retina implantó con gran belleza
en mi mundo interior como conquista.

Disfrutaba una eterna fantasía
corriendo la pradera perfumada
sin percibir la sombra despiadada
de los bichos gigantes que veía.

Evocar esos momentos da tristeza,
cambiar la candidez de aquél dibujo
por la imagen feroz del film de lujo.

Mas al cerrar los ojos, ¡qué grandeza!
aún estaba “Piecito” en el reflujo
de la mente, guardado con embrujo.

La Reyna Roja

AL ALBA


AL ALBA

Al alba, se han parado los latidos
de corazones rotos por el plomo,
en el aire, el perfume del aromo
y en las bocas los gritos oprimidos.
Se perciben los ruidos de cerrojos
de armas aliadas con la muerte,
son ojos de mirada indiferente
que talan los destinos sin sonrojos.
Amanece, regada está la tierra
con la savia granate de la muerte
una huella de horror indiferente
para aquel que se lucra con la guerra.

La Reyna Roja




PASO A PASO




PASO A PASO

Yo tengo una caja tonta
y la enciendo cada día,
si se rompe me desmonta,
mi vida con la poesía
y me deja sin impronta.

En ella existe una vida
que a casa viene silente,
donde la lealtad anida
y se entabla una corriente
de una amistad florecida.

Caminando paso a paso,
como el aire en el camino,
y en la ventana repaso,
lecciones que mi destino
me regala con retraso.

La Reyna Roja



VUELVES





VUELVES

Anoche te marchaste siendo invierno
y hoy, mi rey, amaneces,
prendido en los rosales rubio y tierno,
formando un arco iris con tus rayos,
haz que avance por él la primavera
bordando la campiña,
dando vida y verdor a la pradera.

Al alba la despiertan los jilgueros,
llenando de sonidos,
el hogar donde crecen los latidos
que el invierno retuvo prisioneros
del frío y en la sombra.

Vuelves con la sazón entre tus vientos,
traes en ellos calor y luz y flores,
enciendes a la tierra con fragmentos
de vidas y colores
seductores en las hojas de cientos
de pétalos de flores.

La Reyna Roja









DESPERTAR AL MORIR



DESPERTAR AL MORIR

De nuevo en la conciencia los diez años
del suceso, nos taladra en la mente
el robo de la vida, que incoherente,
de la mano del odio sembró el daño.
El credo, la pasión, la Biblia en paño
el Corán, la Yihad, rencor creciente,
la vida que sin luz e intransigente
se alió con la muerte y el engaño.
Con el frío metal en la mañana,
despertar al morir, partir al cielo,
entre hierros y gritos en el suelo,
ignorando el porqué de la inhumana
hazaña, que a inocentes desgrana
entre nubes de humo y desconsuelo,
quedando cuerpos inertes en el hielo.
Por la inquina ruin del alma que profana
decide quién merece su castigo,
despojando del eje de la tierra
a quienes no quisieron una guerra
por la que le nombraste tu enemigo.

La Reyna Roja



“EL”



“EL”

Enjugando el sudor de las mejillas               
sin dejar de correr por la espesura                 
del bosque, sintiéndome atrapada                
por el grito que llegó a mis oídos.              
Arropada en el miedo                                            
mi cuerpo fue a caer en la maleza,                     
de mi pie,
se hizo dueño un dolor insoportable                  
que me dejó abatida.                                               
Un ruido atroz me despertó                                      
y de nuevo el horror cerró mis ojos                   
“el” estaba allí                                                       
devorando un jabato y por sus fauces                 
un hilillo de sangre le caía,                                    
en el suelo de nuevo quedé inerte.                   
Me despertó el pestilente aroma                              
de su boca encima de mi cara
sobe un lecho de hojas
cubierta con la piel de un animal
y sus ojos de fuego
que con temor me contemplaban.

La Reyna Roja



ESCLAVA




Por ser fiel al ardor de tu impaciencia
soborné con desprecio a la esperanza,
prendí la desnudez sin enseñanza
y olvidé la moral en la existencia.

Prostituyo mi cuerpo a la insistencia
que tú dueño reclamas como alianza;
migajas de eufemismo y desconfianza
escritas en el marco de la ausencia.

-Como esclava,- perdono tus excesos
y envuelvo con demencia la ternura,
sin observar la oscuridad siniestra

-Como esclava,- la muerte mato a besos
y espero penitencia a la locura
convirtiendo en puñal tu mano diestra.

La Reyna Roja



LÁGRIMAS DE ORO




LÁGRIMAS DE ORO

Hecha estás de cristales transparentes,
de lágrimas, que valen más que el oro,
eres para la tierra un gran tesoro
molécula y vigor en nuestras fuentes.

En mares, ríos, lagos y corrientes
la sabia fluye en ti por cada poro,
le das luz a los campos con tu lloro
y caudales en forma de serpientes

La magia del planeta indispensable,
el mayor componente del humano
jardinero del mundo soberano
un mana celestial inagotable.

En cada gota prendes la grandeza
que al mundo le confiere su belleza.

La Reyna Roja


LÁGRIMAS DE ORO  (original)

Hecha estás de cristales transparentes,
de lágrimas, que valen más que el oro,
eres para la tierra un gran tesoro
molécula y vigor en nuestras fuentes.

Fluye la sabia en ti por cada poro,
en mares, ríos, lagos, manantiales,
úteros de la vida naturales
y das luz a la tierra con tu lloro.

La magia del planeta indispensable,
el mayor componente del humano
jardinero del mundo soberano
un mana celestial inagotable.

En cada gota prendes la grandeza
que a la tierra confiere su belleza.

La Reyna Roja




LA PIEDRA



LA PIEDRA

Es bella tu careta, tapada por la nieve,
bajo una capa blanca, entierras tu dureza,
percibo lo que escondes tras la fugaz belleza
de un disfraz que engaña, aunque por tiempo breve.

¡Doloroso es tocarte sintiendo tu pobreza!
y adivinar la aristas de tu mole escondida,
andando tu ladera, te siento tan perdida,
que buscarte es difícil bajo tanta pureza.

El invierno te viste, pero llega el verano
con sus rayos de sol, arrancándote el velo,
dejando que se vean tus rocas sobre el suelo;
nos muestras la figura de tu cuerpo inhumano,
y, bajo el antifaz de una capa de hielo,
tu cara “bondadosa”, escondes con gran celo.

La Reyna Roja





ABAJO SALVADORES



ABAJO SALVADORES

Copulan el poder con la avaricia
en un colchón de extrañas realidades,
engendran un sinfín de necedades
y paren unas leyes de injusticia.

Convierten en infiernos las ciudades,
donde hierve la sangre ciudadana
que mira como vuela su mañana
en sillones de malas voluntades.

No escuchan la protesta que lejana
les llega ya filtrada por la prensa
y sienten que gritarles es ofensa
porque son salvadores de la nada.

Abajo los salvadores que corruptos
blanden una bandera que es de guerra
sin soltar la poltrona a que se aferra
el culo del que salen sus abruptos.

Nada vale el destrozo de la tierra
ni sesgar con las balas una vida
en las leyes se encuentra la salida
que ignora el dictador y las entierra.

Copula la avaricia pervertida
con el poder podrido del bandido,
asesino, corrupto, pervertido,
que al dinero vendió su alma podrida

La Reyna Roja



BANDIDO



BANDIDO   (romance)

En la calle del Calvario                    
nació nuestro Luis Candelas,          
truhan y bien parecido                     
que a las mujeres corteja.
Un galán de doble vida,                     
-señorito con hacienda
en mañanas de paseo-                        
-faja roja, capa negra
y trabuco se enfundaba,                  
por la noche pá la friega.-
De la cuadrilla era el jefe,                 
del Balseiro, Fran Villena,
el Postigo, Paco el Sastre                 
y diez más que se avinieran.
Era bandido ingenioso,                 
robar era su sistema;
daño o muerte no infringió             
cuando vació a sus presas
de su bolsa o sus amores.               
¡Y un amor le dio sentencia!
A sus treinta y tres abriles                     
la muerte llamó a su puerta,
fue prendido y condenado            
y con el trance ya cerca,
pidió la gracia final.                     
El pronunciar una arenga                              
que en Madrid se comentara;
y por España se oyera.

"¡Adiós Patria, sé feliz!" 
                

La Reyna Roja

domingo, 30 de marzo de 2014

DETRÁS DE LA CADENA


DETRÁS DE LA CADENA 

Cabalgan en un mundo de ilusiones
esperando la noche, contemplando la escena;
el miedo atenazado corazones
un murmullo de hambre en la alhacena
y el sueño de sus vidas detrás de la cadena.

Esperan sus opciones,
el poder resistir, alcanzar el paraíso
que solo son visiones.

Es un oasis seco, donde enterrar la pena,
pozo donde se ahoga la condena
de un éxodo sin pan ni condiciones.
Mas ese mundo extraño de esperanza les llena
y sueñan con la gracia de sus dones.

La Reyna Roja

TIEMPO INEXORABLE



TIEMPO INEXORABLE

Te devuelve el espejo la mirada
mostrándote tu cuerpo sin engaños;
tu mente se revela por la penas
que la vida marcó sobre tu piel.

Añoras esa imagen que los tiempos
te robaron, dejándote prendida
en el cristal que miras pesarosa
haciéndote sentir que no eres tú.

El tiempo va pasando inexorable
engañando al ayer con gran habito
sin dejar de sentir del día el fin.

La cuesta se presenta irreductible,
tu prisa se cambió por mansedumbre
tu belleza, por larga reflexión.

La Reyna Roja


ROSAL DE AMOR



ROSAL DE AMOR 

No dejaste que el sol te despertara,
te fuiste con la luna hasta su cielo,
me dejaste sumida en desconsuelo
sin dejar que tu boca me llamara.

En tu cuerpo mi vida se creaba,
dentro de ti mi mundo florecía,
la existencia a tu lado madre mía
era parque de amor donde jugaba.

Nada tiene valor, sin tus caricias
me siento como un barco abandonado,
la parca te ha arrancado de mi lado
me ha robado el jardín de las delicias.

El ladrón otoñal tus recuerdos borró:
la muerte traicionera tu vida me robó.

La Reyna Roja



SOMBRA INCOLORA



SOMBRA INCOLORA

Cuando todo se esconde bajo el velo
de la sombra incolora de la muerte,
todo pierde valor en este suelo,
tan solo tu recuerdo me hace fuerte.

Tu ausencia me regala el más profundo
vacío, donde solo está la nada,
un etéreo placer de moribundo
en busca de la parca enamorada.

Nada tiene ya el mundo que ilumine
la negra soledad del blanco lecho
y le pido a la muerte que termine
con la herida dolente de mi  pecho.

Sin ti la vida es trueno que amedrenta
un sonido lejano en la tormenta.

La Reyna Roja



CON LA LUNA



CON LA LUNA

Te fuiste en la mañana con la luna
y mi cuerpo dejaste solo y frío
perdido entre la gélida laguna,
del tálamo, que ahora está vacío.

La casa se quedó sin primavera
y el aire se ha tornado fuerte viento
sin rumbo mi vivir está  a la espera
de poder disfrutar de nuestro encuentro.

La vida de la tierra me amordaza
haciendo mi recuerdo transparente
y el ábaco del tiempo se desplaza
descontando mi tiempo muy cadente. 

La luz de mi destino está encendida
añorando encontrarte en otra vida


La Reyna Roja

ENTRE LA BRUMA

ENTRE LA BRUMA

Llenas cada rincón de sol y fuego,
del color y el sabor de primavera
apagas con tu boca cualquier ruego,
que con sus dos turquesas te pidiera.

Tus manos van subiendo caprichosas
por la suave pendiente hasta la cima,
donde esperan tus labios deseosas
las rosas florecidas por el clima.

Degustas con deseo lujurioso
del lecho de su cueva la ambrosía,
en busca del placer vas cadencioso;
te fundes con su cuerpo en armonía.

Girando como un loco torbellino,
entre el cielo, el infierno, el sol, la luna,
estalla en ti un cohete repentino
y asciendes al edén entre la bruma.


La Reyna Roja

SENTIMIENTO

SENTIMIENTO

Tu boca pozo insaciable,
donde ahogarse es un placer
y un hermoso padecer
de dulzura interminable.

Baja buscando despacio
como paloma cohibida
una fresa florecida
que coronan el collado

de los montes escarpados
de mi loca orografía
donde sacias cada día
sed de amores y pecados.

Bajas por el vientre suave
hasta la cueva existente
donde mi volcán ardiente
espera que entre la llave

y abra la puerta que cierra
la pasión y la lujuria
y estalle al fin nuestra furia
desde el cráter a la tierra.

La Reyna Roja



YO SERÉ

YO SERÉ

Amor, eres el sol que me da vida,
tu calor a mi cuerpo le enloquece
tu boca es un  volcán que me estremece;
sin la luz de tu estrella estoy perdida.

Me adentro en tu jardín enardecida
y el pudor de mi ayer desaparece,
el olor de tu cuerpo me enloquece
en tu piel como flor quedo prendida.

Quiero que seas luna de mis noches,
el sol que me caliente en el sombrío
rocío que me baña en las mañanas,

los ojos que acarician sin reproches.
Eres maná que llena mi vacío
el que calma mis ansias más mundanas.

La Reyna Roja