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miércoles, 11 de julio de 2012

VOLVER



VOLVER

Tranquilo es el paisaje ante los ojos
de olas creciendo en el océano
llegando con calma a la playa
arrastrando dentro vida enlatada.
Será tu refugio, donde descanses
arena y agua tragaran tu recuerdo
esparciendo cenizas entre rocas
hará que la vida crezca de nuevo.

Renacerás como habías soñado
corazón en el mar alma en el cielo
buscando unión de difícil encuentro
una lucha interior nadar o vuelo.

Regresas de nuevo alma de poeta
con alas de alcatraz surcando el cielo
bajaras a la arena donde dejaron
abierta la puerta de tu cofre alado.

Vuelves corazón en la cresta de una ola
siendo un delfín alegre y alocado
esperando ilusionado la marea
y volver al destino abandonado,

a la playa donde arrojaron las cenizas
a las rocas donde de nuevo retornaste
y en la fusión del agua con el aire
ser de nuevo verbo entre la carne.

Volar entre nubes creadas para ti
nadar en la profundidad de la mar
vivir de la tierra y gozar de ella
contar el tiempo amar el cuerpo.

Un raro sueño. ¿O no es un sueño?
morir y renacer entre dos cuerpos
alcatraz y delfín que se ha unido
crear vida de nuevo, ¡volver al mundo!

 La Reyna Roja

jueves, 19 de abril de 2012

VOLVER


VOLVER

 Un leve escalofrío avanza por el cuerpo
 cuando los tibios dedos van marcando la espalda
 llegando a la cintura parándose en el talle
 arrastrándola con dulzura pegándola a tu vientre.

 El fuego de los cuerpos enciende los deseos
 se mezclan los latidos los pulsos se aceleran
 las palabras se callan se descubre el anhelo
 de ser uno del otro perdidos en el tiempo.

  Caminos entre sabana, sudores y fluidos
 exámenes pendientes sin tiempo de aprender
 amores que se fueron se encuentran nuevamente
 en la noche del tiempo... ¡No se pueden perder!

 Sin sentido, sin rumbo, sin prisa, suavemente,
 subiendo a la cima del ombligo del mundo
bebiendo del torrente que emerge de tu boca
 durmiéndose en la cueva entre fuertes columnas.

 Morir entre tus brazos al compas de las olas
 que se mecen profundas en dulce bamboleo
 respirando el ahogado huracán que se acerca
 arrastrando con fuerza los cuerpos al abismo.

 Volver de nuevo al mundo en un abrazo
 eterno respirando al unísono el fluir de la vida
romper el sol a trozos en brillantes destellos
descansar en la luna después del nacimiento.

 Nacer de nuevo… volver serenamente
mirando firmemente la vida al desnudo,
buscar entre el revuelto enjambre de la cama
vuestras manos perdidas en los cuerpos rendidos.

 La Reyna Roja