martes, 27 de enero de 2015

AHORA



AHORA

Ahora que se acerca ya la noche
regando con su luna nuestro lecho.
Ahora que es el cielo nuestro techo
y la aurora nos mira sin reproche.
Ahora que la cima ha clareado
y la nieve poblado los cabellos.
Ahora que nos faltan los resuellos
y la huella del tiempo se ha marcado.
Ahora que los cuerpos han perdido
la belleza lozana y juvenil.
Ahora que la flor de la pasión
dormita tiernamente en nuestro pecho.
Ahora que tus labios han bebido
de mis labios la fruta del cariño.
Ahora que llevamos engendrados
los años más hermosos de la vida.
Ahora quiero decirte amado mío,
que eres tú la  sangre de mis venas,
el aire de mi alma y de mi cuerpo,
el lápiz que dibuja nuestro cielo,
el pozo en que se ahoga mi dolor.

La Reyna Roja



LUCHAR




LUCHAR

Las ventanas de tu mundo
se abrieron de madrugada
dejando a un lado cerrada
la puerta en un mar profundo.

Tus alas, un iracundo
tornado las remplazaba,
por unas ruedas dentadas
bajo un asiento inmundo.

Eres pájaro cautivo,
quieres volver a volar
y dibujas tu objetivo,

obligas a trabajar
a tu mente, está prohibido,
retirarse sin luchar.

La Reyna Roja

TUS OJOS



TUS OJOS

Son tus ojos dos zafiros
robados a los infiernos
que al abrirse en la mañana
llamas en mi cuerpo encienden
y me devuelven el sol
que la noche me ha quitado.
Entran en mi oscuridad
a despertar las sonrisas
con un guiño malicioso,
me envuelven en suave tul
y me llevan al edén
donde en silencio mi boca
besa los lindos luceros
que inyectan en mí su embrujo
y en sus pestañas de plumas
no me importaría morir.
¡Tus ojos son dos carbones
en los que yo me consumo!

La Reyna Roja



CASU MARZU




CASU MARZU

Casu marzu lo llaman a este queso,
casero, sin permisos ni etiquetas,
de la oveja se sacan las recetas
y las moscas imprimen el proceso.

Pequeña incubadora de un grueso
majar, donde verán la luz inquietas
larvas, que van creciendo pizpiretas
en campo putrefacto y algo espeso.

El tiempo de engordar ha terminado
y da comienzo la degustación
mostrando que tu cuerpo está cebado,

cimbreas tu hermosura en el salón
sobre un lecho de pan tornasolado;
su presencia produce repulsión.

La Reyna Roja



MIRADA SOÑADORA


MIRADA SOÑADORA

Descansa triste y cautiva
la gran dama del damero
derrocada en la batalla
de su circo en blanco y negro.
Su mirada soñadora
se diluye en el espejo
en un solar de amargura
a la sombra de su reino,
un reino tallado en piedra
por las voces del silencio.
¿Dónde se esconden las almas
que defendían tu ego?
En la cresta de la tierra
medrando por otro huerto.

La Reyna Roja



lunes, 26 de enero de 2015

BLANCO Y NEGRO



BLANCO Y NEGRO

Problema que resolver
se transluce en el damero,
una reina derrotada  
por un peón algo memo
que se bate en desafío
robando corona y cetro
a un rey de tronío y rango
de largo y recio abolengo.
¿Dónde se encuentran los nobles
que abandonaron el duelo?
Escondidos bajo el yugo
de contrincantes ajenos
que han resuelto la partida
en un circo banco y negro.

La Reyna Roja



POR VELETA







POR VELETA (Dedicado a "un amigo")

Ella
Presumes de ser macho al que las damas
se acercan como moscas a la miel,
dejando siempre en alto tu cartel
de don Juan encendido, siempre en llamas.

Él
No me tientes morena que me embalo
necesito pasar por el taller,
los frenos llevo sueltos desde ayer
y voy a escape suelto como un palo.

Ella
Comparte de tus fuerzas un poquito
con tu santa mujer, que anda lavando
la casa del marques, también limpiando
los bajos de uno y otro señorito.

Él
De mi mujer, ni una plabrita,
nunca pudo varón tocar su cueva,
soy único en su vida, el que se lleva
los goces de su voz cuando ella grita.

Ella
¿Qué grita? se desgañita dirás
negándote su cama, ¡por cretino!
pasabas tus veladas peregrino
ligando en el país Nunca Jamás.

Él
¡No digas que conoce mis andanzas!
Si del pc es una analfabeta,
no sabe ni crear una carpeta,
e ignora mis recreos y pitanzas.

Ella
¡Hay amigo!, qué fuerte egolatría
se baña en el remanso de tu yo.
¿Ella nunca te dijo que te vio
ante un cristal frotando tu valía? 


Él
No te creo, devuelves con mentiras
el dolor de saber, que fuiste un juego,
¿No puedes entender que ya no hay fuego?
¿Por qué ya no te callas y te piras?

Ella
Me piro, so cornudo cuchufleta;
te adornas con dos astas y ramaje,
pensabas que eras dueño del paisaje
y pastas en un prado, ¡Por veleta!

La Reyna Roja



MÚSICA INCORPÓREA



MÚSICA INCORPÓREA

La belleza incorpórea de la música se acerca por el aire, llenando de calor la soledad. Te desbordan sus notas, te abrazan, te transportan sin alas a su mágico mundo y te invitan a soñar.
Canta música sin voz, siguiendo el compás de los violines que bailan sin descanso mirando a la guitarra soñadora y tañe sin parar las huecas cuerdas, de un bayo abrazando los acordes, que el órgano despliega por el viento, un raudal de placer y sentimiento uniéndose a la voz de una coral.
Música, que levantas la voz danzando alegre en brazos de la nada, que vas enamorando al mundo, regalando al son de tu alegría, sueños, deseos, pasiones, escuela de poeta y pintores, haces que el cuerpo tiemble, el alma llore y el corazón despierte con tu encanto.
Cuando tu voz se escucha, cesa el viento y cesa la tormenta y calla el trueno, la humanidad se rinde a tu belleza sin rastro de rubor ni ambages, aplaude cada una de tus notas ya sea en un concierto, o en el bello canto de las aves.
Paseas por el mundo misteriosa, solo notas simbólicas nos muestras de tu cuerpo, eres doncella vanidosa envuelta entre tules de deseo, la ninfa de los vientos, una flor de pétalos de fuego que desprendes en el aire, los aromas que atesoras en tu cuerpo.

La Reyna Roja




LOS CUERVOS



LOS CUERVOS

Se llevan la amargura las estrellas
de un mundo falseado de amistad,
ha vuelto a amanecer y la ansiedad
se ha ido, dejando atrás sus huellas.

Declina la nobleza del destino
pues duele su simpleza virtual,
engaña tras la puerta lateral
que lleva al otro lado del camino.

Qué extraña es la belleza cegadora
sentada en la entrada de esta vida,
te lleva entre sus brazos bien asida,
o aleja sin piedad la muy traidora.

Los cuervos van y vienen carroñeros
en busca de las presas más cansadas,
las llevan en sus garras aceradas
a un nido de cristales y de aceros.

La Reyna Roja



EN TERCERA PERSONA





EN TERCERA PERSONA

La reyna con su mundo imaginario
Al pairo en una nave de esperanza,
Renace de un submundo solitario
En alas de ilusión y  de añoranza.

Yedra ágil , que trepa indiferente,
Nómada que camina en el desierto,
Alma libre, que contra la corriente
Rema, sin encontrar la luz del puerto.

Osada, pendenciera, algo veleta
Jinete en un corcel de desafíos
Amante del amor, sin etiqueta,
Anárquica en un mar de señoríos.

No todo es la verdad, habrá errores
Algo deja el tintero solapado
Restringe de miradas los olores
En su maleta vieja, bien sellado.



La Reyna Roja

COMIENZO O FINAL



COMIENZO O FINAL

Ya he roto la crisálida y salido
estirando mis alas a la aurora,
soy una mariposa soñadora,
Monarca me pusieron de apellido.

Me siento una viajera compulsiva
levantando mis alas hacia el cielo,
comienzo la aventura, alzo el vuelo
y vago por el norte fugitiva

gozando del verano y su calor.
Mas, cuando el otoño asoma su cabeza,
es tiempo de volver a la tibieza

del sur, donde ya huele el aire a amor,
en los árboles se engendra la belleza.
¿Es comienzo o final? Pregunta mi tristeza.

La Reyna Roja



MARIPOSA VIAJERA



MARIPOSA VIAJERA

Nacida para ser la gran viajera,
me adentro en el placer de cada día
soñando con mi larga travesía
del viento me hago amiga y compañera.

Alegre mariposa soy que viaja,
en busca de calor y de aventura,
el verano en el Norte, ¡de locura!
en invierno, es el Sur, el que agasaja

y despide mi ciclo con amor.
En mis alas no brilla ya el paisaje
de los meses vividos con fervor

en las hojas desgrano mi bagaje
y mi fruto, lo prendo de una flor.
¿Cómo saben la ruta del viaje…?

La Reyna Roja



LA FIESTA



LA FIESTA

Montémonos orgías silenciosas
de música que llegue hasta el place,
un aria que nos haga enloquecer
fundidos en sus notas cadenciosas.

Mi cuerpo de guitarra tu acaricias
y sacas suavemente los acordes,
tañendo cada cuerda, buscas dobles
momentos de placer, dobles delicias.

La trompeta se mece en un lamento
cuando mi boca roza la boquilla,
el flujo de mi aire entra en su horquilla
un grito de placer enciende el viento.

Los dos somos los miembros de la orquesta,
la música el maná de nuestra fiesta.

La Reyna Roja



DE FLOR EN FLOR



DE FLOR EN FLOR

Eres la mariposa de colores
que vuela en mi jardín por la mañana
y exhalando el perfume de las flores
cada noche traspasas mi ventana.

Resignado rechazo tus abrazos,
son cadenas que llevan al infierno,
desatas mi pasión y en mil pedazos
estallan los cristales de tu invierno.

Vuelas de flor en flor por los capullos
que pueblan los jardines de tu vida,
colmando tus oídos con arrullos
de existencia feliz y consentida.

Vive con desenfreno tu belleza,
y déjame abrazado a la tristeza.

La Reyna Roja



OCASO INVERNAL



OCASO INVERNAL

El sol no va a salir, le da vergüenza
porque tú eres la luz que alumbra el día.
eres fuente de vida y la alegría
del ocaso invernal que en mi comienza.

Desciendes como un hada de tu nube
llevando entre tus labios el amor,
en tu cuerpo el perfume de la flor
y en tus ojos el mar que nunca tuve.

Es tu encanto profundo el que me embriaga,
tu suave respirar aquí en mi pecho,
el volcán con que inflamas nuestro lecho
y el olor a tu piel no se me apaga.

Caléndula que creces en mi invierno,
has rotos las cadenas de mi infierno.

La Reyna Roja



HUESUDA Y PELIRROJA


HUESUDA Y PELIRROJA

Huesuda y pelirroja
de andrajos vas vestida,
tu vista  desvalida
colmada de congoja
en perlas se deshoja,
mostrando tu entropía
hundida en la utopía
de un mundo imaginario,
vergel de un solitario
volcán que se encendía.

De bruma el universo,
por donde la serpiente
de luz iridiscente
se funde en el adverso
aquelarre malverso,
gozando el sacrosanto
aroma del encanto,
llegó el amanecer,
vagando va el placer
evaporado en llanto.

¿Pequeña, dónde has ido?
La vida y sus almenas
rompieron tus cadenas,
tu fuero se ha escondido
te grita sin sentido
profetizando auroras,
con ansia las devoras
sumida en la aventura
de sueños, tu locura
no sabe que la ignoras.

La Reyna Roja



domingo, 25 de enero de 2015

BARQUITO DE PAPEL



BARQUITO DE PAPEL

Un barde de papel surcaba el río
que la lluvia  creaba en el asfalto,
sorteaba los obstáculos de un salto;
su descenso es un fuerte desafío.

Desafío de rocas de basura
que la corriente agrupa en su camino,  
las ruedas de los coches su destino,
hacen su navegar una aventura.

Poca gente notaba su presencia,
algunos le rindieron su mirada,
con un gesto de fría indiferencia.

Mas él siguió la ruta que marcaba
el camino final de su sentencia
llegando al gran río que soñaba.


La Reyna Roja

DESDE LEJOS



DESDE LEJOS
                       I
Miraré la luna desde lejos;
solo su mitad, en su desvelo,
veré sus ojos mirar el viento
besaré su imagen, en mi sueño.

Esta noche la luna ve mis dedos
que la rozan los labios con mil besos.
¿Dónde irán? Me pregunto en silencio
Y miraré a la luna de lejos.

                       II

La noche se cubre de caricias
armiños de alborada tejida.
Luces de doliente despedida:
sol de desayuno al mediodía.

La Reyna Roja



MI BARRIO



MI BARRIO

Te levantas insolente,
mi castizo barrio
divido por calles populosas
Glorietas, plazas, cavas,
bulevares tranquilos,
terrazas donde sentarse,
en las tórridas noches de verano
en busca de un soplo
de aire fresco.
Las Ventas es mi barrio,
antaño un arrabal,
ahora el destino
de miles de turistas
y aficionados taurinos
que lo han ido engrandeciendo
poco a poco.
Cuando llega el invierno,
el final del estío,
aprende de nuevo a caminar
en paz, sin torbellinos
de corridas de toros ni paseíllos,
disfrutando las luces de neón
que dan vida a los escaparates
y luz a los vecinos.
Decir barrio, es decir, niñez,
pubertad, amigos,
primeros escarceos al amor
lugar querido.

La Reyna Roja



¿CUANTO CUESTA UNA GUERRA?



¿CUANTO CUESTA UNA GUERRA?

De nuevo suenan los misiles
volando con la absurda complacencia
de un mundo que guarda su indulgencia
por aquellos que matan a civiles,
a ancianos y a grupos infantiles.

De nuevo se enfrentan religiones,
odio, credo, miedo, raza,  
el fuerte, a los débiles se enzarza
con no buenas razones
en lucha desigual de sinrazones

Un pueblo masacrado que aniquila
con poder, con dinero y armamento
al débil, al que tacha de violento
sembrando odio, y odio es lo que destila,
aquél que siente que el mundo le mutila.

¿Qué negocio es la guerra?
Que va segando vidas, en nombre de la paz,
la humanidad se pone un antifaz
esconde su moral y hasta la encierra.
¿Cuánto cuesta una guerra?

La Reyna Roja



ROJIZO HORIZONTE



ROJIZO HORIZONTE

Esconden bajo el ala la cabeza,
sin mirar hacia atrás,
hacia la pena,
le niegan la mirada a la condena
se niegan a admitir
que han creado pobreza.
Reparten bocanadas de miseria
sobre platos de estrellas
apagadas con  espuma de hielo,
marinado en la calle,
al calor de frío que estremece,
al vacío que hierve las entrañas.
Hambre en el alma,
hambre en la mesa,
hambre que veros en la cárcel,
presos,
Sin más calor que vuestro aliento,
y la suave claridad de una pavesa:
comida… ¿pa qué?
no tenis hambre
eso solo son quejas de los pobres.
Debéis mirar a los ojos,  so´ cobardes
a los ojos de los que en vosotros confiaron,
a los que habéis robado
hasta el último bocado
que su boca guardaba
en un banco de luces,
al amparo de la codicia cruel
de íntegros ladrones-
Un rojizo horizonte habéis sembrado
donde solo se ciernen las tormentas,
carentes de piedad
cercenan libertades,
batiendo a la justicia con sus rayos
dejando a esta a ras del suelo,
siendo pasto de lluvia
y  de excrementos.


La Reyna Roja

QUIERO SER



QUIERO SER

Sin rumbo, vuela la imaginación
buscando el ser, o el no ser, en otra vida,
en esta, se fugó toda ilusión.

Quiero vivir del tiempo suspendida;
volar cual golondrina migratoria
y en el aire, ver la tierra complacida.

Ser los ojos del viento y su memoria
prisionera en cielos alfombrados,
gozar un arco iris de victoria,

planear por los carrizos engastados
en el ribereño cauce de los ríos,
volando lento hacia los prados.

Perderme sin grandes desafíos
bordando sobre mis alas continentes
y sombras de océanos y navíos,

surcar la mar tras los rayos candentes
del sol, robando a la vida tibieza,
a los sueños los sueños más ardientes,

anidando lejos de la tristeza,
allá done no sea necesario
el prestigio el don ni la riqueza.

Quiero poder volar en solitario
o marcando el camino a nueva prole
y después descansar en el estuario

donde el rio a la mar se tornasole.
Descansar de mi larga travesía
perdida donde nadie me controle,

el agua, otro hogar del que querría
ser parte en otra vida y cual delfín
surcando los océanos moriría.


La Reyna Roja

EN LA PLAYA



EN LA PLAYA

Caminar por la playa.
De madruga
en la playa.
La luna riega
de luz la arena.
Caminar por la playa.
De madruga
en la playa.
Se acuna con las olas,
la moja el agua,
la peina el viento
y suenan caracolas.
De madruga
en la playa.
Desea ser un pez
brillante.
Que la luna la pinte
de oro y plata las escamas.
Canto su llanto
¡ay!, llega la mañana,
muere su encanto
sobre la arena
¡Oh sol adormecido!
que la noche robas
con tu mirada.

La Reyna Roja

LA GATA Y LOS RATONES



LA GATA Y LOS RATONES

Una familia de ratas
ha perdido su morada
y encuentran una amueblada
con unas vistas muy gratas.
No hay visitas ingratas,
“eso piensan”, mas son presas
de una gata comilona
que desayuna glotona
manjar de ratón con fresas
y va mermando sus presas.

-Juguemos al escondido
dentro de la chimenea
que la gata no nos vea
y que nadie la visite
-Salir, salir, les repite
que casi muerta me siento,
seré buena, lo lamento.
-Quien un revés ha sufrido
ya se da por aprendido.

La Reyna Roja


Moraleja
Si una vez has sido herido
no repitas el descuido


VEJEZ

VEJEZ

Perdidos en el envés de la memoria
los días han pasado,
se han ido alejando con el viento
dejando que la brisa
ocupe ahora su lugar
en el presente otoño
y mezcle los recuerdos,
los sueños, las conquistas,
los honores.
Se escapó la niñez,
la juventud vistió sus bellas alas
y se perdió una la noche
jugando con la luna
y el hombre que llegó,
dejó sus huesos
entre llantos y cantos
trabajo y risas.
Ahora ya la nieve
va cubriendo sus sienes,
el camino se ha vuelto
angosto y encumbrado,
los hueso crepitantes,
se quejan afligidos,
el invierno se cierne
como un yugo a su lado.
Se sienta bajo el porche
a ver correr el tiempo,
apurando tranquilo
las gotas de su vaso
antes que su sol se apague
y en un suspiro la parca
le cubra con su manto.

La Reyna Roja