Mostrando entradas con la etiqueta SONETO ALEJANDRINO. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta SONETO ALEJANDRINO. Mostrar todas las entradas

miércoles, 4 de junio de 2014

PEQUEÑA ESTRELLA

PEQUEÑA ESTRELLA

Cerquita del agua y oculta en la arena
espera la ola que la lleve al mar;
es la luna llena que quiere nadar
y en los arrecifes, sentirse sirena.

Poder adornarse con una cadena
de perlas rosadas y que un calamar
le preste unas piernas, para así bailar,
el vals de las olas con una morena.

Sentir en su boca sabores de un beso
de sal y de yodo y hacer el amor
entre los corales con un ruiseñor.

Prendida en sus cuerpo volar de regreso
al oscuro cielo, que clama por ella
pariendo en la gloria una nueva estrella.

La Reyna Roja



miércoles, 15 de enero de 2014

TE VI



TE VI

Miré, y por un momento vi pintada en el cielo,
su sonrisa de niña reflejada en la estrella
que lucía en la noche su vestido grosella
y una tiara de perlas, formadas con el hielo.

Su pelo con el viento se enredó en el pañuelo,
de una nube curiosa que al ver que era tan bella,
la siguió sigilosa sabiendo que era ella,
la mujer adorada que me parió en el suelo.

Tenía el resplandor del sol en su mirada,
un corazón alado, daba luz a su pecho
que alegre palpitaba notando mi llamada.

Su sonrisa es un broche, abrochado en mi lecho,
mientras esté dormida, me sentiré cuidada
su estrella luce roja, pintada sobre el techo.


La Reyna Roja

A RUBEN DARíO (TE BUSCO)



 A RUBEN DARíO (TE BUSCO)

Tú perseguías la forma  para encontrar tú estilo,
yo persigo un estilo "que" carece de forma,
me pierdo entre los vuelos sin encontrar la norma,
abrazada al silencio del  inculto pupilo.

Voy juntando las letras, pero nunca las hilo,
los astros no iluminan y se guardan la horma
que me calce la mente,  todo se me deforma;
al rosal pido abeja, a la abeja el pistilo.

No encuentro melodía que vuele por mi mente,
se confunde mi ritmo se borra el pentagrama
y los sueños volando dejan mi voz ausente.

Yo busco entren tus versos mi poeta naciente,
al soñador que intenta prenderse de tu llama,
nadando en tu poesía, bañándose en tu fuente.


La Reyna Roja

MI PRINCESA



MI PRINCESA

Miré, y por un momento vi detrás de su pelo,
su sonrisa de niña, que solo tiene ella
llevaba un pijamita, de lunares grosella
un vaso con refresco, limón y algo de hielo.

Bailaba entusiasmada descalza sobre el suelo,
al son de una canción que sonaba de su  estrella,
su cara era un reflejo de ilusión y  tan bella,
que la luz de sus ojos se reflejó en mi cielo.

Es feliz mi princesa, mi princesa es feliz,
su pícara mirada se busca en el espejo,
contonea su cuerpo bailando sin control.

La canción ha acabado mi pequeña aprendiz
y el reloj ha marcado tu final del festejo.
¡A la cama tesoro, “que” ya se ocultó el sol!.

La Reyna Roja


jueves, 31 de octubre de 2013

SEDIENTA Y SOLITARIA



SEDIENTA Y SOLITARIA

Sedienta y solitaria, me pierdo por caminos,
me he vuelto temeraria por bosques sin destinos,
a tientas y buscando voy con la soledad
como la luz errando, perdida en la orfandad.

Le pregunto yo al cielo. ¿Por qué dejo mi vida?
¿Por qué dejó mi suelo, barrido en su partida?
Respóndeme silencio, cuervo loco y lejano
que tanto reverencio, -devuélveme el verano-.

 Me adentro en el sendero que caminé a su lado.
¿Por qué no me ha esperado? ¿Por qué se fue primero?
Desgarrada en tormenta de lágrimas saladas,

a mi amor yo le llamo, le llaman mis miradas,
en el azul cobalto de un cielo que viajero,
envuelve en su silencio, al ser que más he amado.

La Reyna Roja


INALCANZABLE



INALCANZABLE

Buscaba yo el reproche en su mirada
por tanto amor herido y traicionado,
-por cosas que furtivas han pasado-
por ser algunas veces ignorada.

Toda su vida me fue entregada;
ahora, me has dejado, ser amado:
muda y silenciosa te he buscado,
tú te alejas, te vas hacía la nada.

Se ha abierto ya tu tiempo de partida,
te alejas a tu mundo separado,
el mío queda frío, interminable.

El tuyo se lo lleva con tu partida.
Viviré como un loco enamorado
soñando nuestro amor inalcanzable.


La Reyna Roja

LA SIEMBRA



LA SIEMBRA

Sembrado entre la piel del manto de la vida,
 en el suelo abonado de llanto y de dulzura,
nace el amor al ser que en ti creó figura
la historia de un ayer de color que se olvida.

El horizonte te une, con azules colores,
como una sola cosa lineal al mar y el cielo,
vida y muerte cosidas de desamor y amores,
ceñidos al completo con la tierra y sus suelo.

El amor es la unión de deseo y cariño,
un coctel que emborracha de vida al corazón.
Cuando el amor se va, se lleva la razón

ya no es manto de vida, se muere en desaliño, 
deja de ser el ser que nos lleva a mirar,
donde se pierde y funde el cielo con el mar.

La Reyna Roja




sábado, 19 de octubre de 2013

POETA PERDIDO



POETA PERDIDO

Limitas los sentidos con  antojos,
no dejas expresar el pensamiento,
pretendes que se piense en un momento
dejando el corazón entre despojos.

Escribir es arrojarse de hinojos
ante un papel, un lápiz, y con tiento,
compartir de ti mismo el sentimiento
para hacer que lo lean otros ojos.

Abrir el corazón frente al espejo
despegando de él las emociones
escribiendo sus muchas emociones
y hacer con todas ellas la poesía.

Escribir sin placer es la agonía
del poeta perdido en su reflejo.

La Reyna Roja


ABSURDA IDENTIDAD



ABSURDA IDENTIDAD

Camino entre los juncos, voy perdida
mirando como el agua corre al mar,
ciega, inútil,  sin sentido hundida.
¡Ya ni la luz del sol me quiere hablar!

Hoy no encuentro la puerta de salida,
mi existencia se niega a retornar:
si mi destino es ir viendo la vida.
¿Por qué paso al camino sin mirar?

Mi principio y mi fin solo es quimera
un reflejo en el río, un sortilegio,
sumida en el absurdo privilegio,
del mundo misterioso  que emergiera.

Vislumbrando ese yo que no perdona,
absurda identidad que me abandona.

La Reyna Roja


lunes, 14 de octubre de 2013

TEMPESTAD



TEMPESTAD

Eres la tempestad, que llegó tras la calma,
el viento huracanado que atravesó la noche
rompiendo los cristales que encerraban el alma,
barriendo con tu fuerza hasta el último reproche.

Tu fuego conseguía prender la luz del faro,
relámpagos y truenos rugían en el cielo,
las nubes caudalosas se unían sin reparo
al viento; trasladando luces de terciopelo.

Llegaste con la noche y encendiste la luna,
sembraste con estrellas la tierra seca y fría,
llenando de colores los lienzos malicientos.

Eres la tempestad, que llenó de fortuna,
el triste atardecer del jardín que moría,
despertando la flor, sembrando sentimientos.

La Reyna Roja